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lunes, 18 de mayo de 2015

113 - - LA REDUCCIÓN MÁGICA - “Relación entre la realidad, la fenomenología y la experiencia visionaria”





- LA REDUCCIÓN MÁGICA -
“Relación entre la realidad, la fenomenología y la experiencia visionaria”
Por: Carlos Enrique Correa Lagos – Psicólogo - Candidato a Magister en Culturas y Drogas.




Las sociedades y las culturas han construido su propio entendimiento de los fenómenos que pasan dentro y fuera de ellas, en la interacción interpersonal que cada cual tiene con el otro; desde allí se ha realizado como acto natural una clasificación propia de la ciencia, la religión o cualquier disciplina que se dedique a explicar, describir y predecir lo que sucede con los seres humanos.
     El siguiente ensayo se realiza para justamente cuestionar esas explicaciones totalitarias y su validez, pasando por la pregunta de qué es la realidad sustentada en la epojé o reducción fenomenológica, integrando al mismo tiempo la experiencia visionaria con las sustancias psiquedelicas de la propia experiencia del que escribe, para concluir con la respuesta a una hipótesis que fue presentada en la clase de Culturas y Drogas dictada por el profesor Duván Rivera Arcila de Fenomenología de las Drogas.
     Es lícito comenzar entonces con el concepto fundamental de Realidad que es:
1. f. Existencia real y efectiva de algo.
2. f. Verdad, lo que ocurre verdaderamente.
3. f.Lo que es efectivo o tiene valor práctico, en contraposición con lo fantástico e ilusorio[1]. 


     Con la anterior definición se abre un abanico de confusión, aparece la pregunta ¿y qué es lo real?, ¿qué es lo verdadero?, ¿lo fantástico o ilusorio no es real? ¿Existen realidades más reales que otras?


Lo real, la realidad sería un acuerdo entre varias personas que tiene una experiencia en común, es un hecho presentado en la vida cotidiana y por medio del cual se establece una sociedad y los humanos pueden vivir en grupo.


     Existen pues la realidad exterior que se llamaría objetiva y otra, que es la interior, subjetiva. Las dos subsisten en la interacción del ser humano con la sociedad y con él mismo. Para procesar esto y adentrarnos en los temas de este texto antes nombrados. Aldoux Huxley en su texto Las Puertas de la Percepción da el siguiente ejemplo:


El esquizofrénico es un alma, no solamente no regenerada, sino además desesperadamente enferma. Su enfermedad consiste en su incapacidad para escapar de la realidad interior y exterior y, refugiarse –como lo hace habitualmente la persona sana- en el universo de fabricación casera del sentido común, en el mundo estrictamente humano de las nociones útiles, los símbolos compartidos y las convenciones socialmente aceptables. El esquizofrénico es como un hombre que está permanente bajo la influencia de la mezcalina y que, por tanto, no puede rechazar la experiencia de una realidad con la que no puede convivir […] Huxley, A. (1954) P. 22


     Incapacidad de escapar de la realidad interior, con la que no puede convivir, sin dejar de ser su realidad, en el esquizofrénico hay una experiencia subjetiva que lo desborda y lo descontrola, sin embargo él, muy pocas veces, tiene una intencionalidad para hacer algo con eso que lo invade.
     Habiendo expresado las diferentes acepciones de la realidad, se ha dicho que no es sólo una, sino que el ser humano convive con muchas realidades, con una general que se establece como auténtica, pero con múltiples subjetivas como manifestaciones personales.
     La fenomenología para entrar en este elemento, es entonces:
[…] la ciencia descriptiva de las esencias de los fenómenos puros. “Ciencia descriptiva” significa, primordialmente, ciencia que procede guiándose meramente por la intuición, por la evidencia, ciencia, pues, que se impone el principio “de todos los principios” (véase bajo evidencia). Pero quiere decir también, y por lo mismo, ciencia que no construye teorías explicativas, que no procede formulando hipótesis ni ninguna clase de argumentaciones deductivas. (Zirión, A (1990) P. 44)
     La fenomenología entra en contacto con la realidad por medio de la intuición y de allí toma su evidencia, su experiencia, despojada de cualquier juicio a priori o preconcepto fundado.  Además de ese encuentro que establece con la realidad desde lo fenomenológico, esto se da por fuera de la cotidianidad, es una actitud intelectual en palabras de E. Husserl.
     En la cotidianidad existe algo que él llama Actitud Espiritual Natural que es:
Es la actitud espiritual (“mental”, intelectual) en que nos hallamos todos antes de toda filosofía o filosofar, es decir, antes de convertir en cosa digna de ser cuestionada la función u operación “natural” de nuestras aptitudes o facultades, y muy en particular, de nuestra facultad de conocimiento. En efecto, la cuestión de la posibilidad del conocimiento es, por decirlo así, el detonante que conduce a la adopción de una actitud distinta, ya no natural, sino filosófica. (Ibid. P. 18)


     En este orden de ideas y conceptos de la fenomenología para hablar de la realidad, la Actitud Espiritual Natural es la otra cara de lo que se hace con la fenomenología y el concepto que viene a continuación que es la Epojé. Pues la primera se encuentra en la cotidianidad y se realiza de manera automática, hace parte de la rutina, el ser humano pocas veces se detiene en ella para filosofar.
     Con la Epojé se establece que:
[…] es un término favorito de Husserl para designar la operación de la reducción fenomenológica o reducción trascendental. Su significado etimológico es el de “suspensión” y es muy conocido el papel que juega dentro de la doctrina estoica con el sentido de “suspensión del juicio”. En el contexto de la fenomenología de Husserl debe considerarse simplemente sinónimo de reducción fenomenológica. (Ibid. P. 35)
     Con los conceptos de Fenomenología, Actitud Espiritual Natural y Epojé se introduce el discurso y la praxis de la fenomenología que se puede concretar diciendo que:
[…] Lo que [la fenomenología] posee en exclusiva es el proceder intuitivo e ideador dentro de la más estricta reducción fenomenológica; éste es el método específicamente filosófico, en tanto que tal método pertenece esencialmente al sentido de la crítica del conocimiento y, por consiguiente, al de toda crítica de la razón en general.” (Ibid. P. 44)


     Es entonces un encuentro despojado inclusive del pensamiento como poseedor de la razón y de la crítica, en esta reducción lo que aparece es el ser en su esencia concreta. Por ello se decía que no es una actitud natural la que rige este encuentro, este momento, esta actitud filosófica, sino lo más básico que es la reducción fenomenológica.
     Así es como aplicando estos conceptos se procurará escribir algo de la experiencia tenida en tres tomas de yagé, todas separadas por al menos un año de distancia.
Había sido mi cumpleaños el día antes de la toma me embriague con ivanof (vodka con jugo de naranja) no lo sabía y recibí una llamada esa mañana del 31 de marzo, era la esposa de quien me había invitado, después de muchos tropiezos y problemas llegué con mi sleeping a aquella finca. Habíamos aproximadamente casi 30 personas, el taita nos citó porque ya se acercaba la hora, todos dijimos el nombre y cómo habíamos llegado ahí. Se apagaron las luces y comenzaron a sonar los tambores, hicimos una fila donde yo era el tercero (no comprendía mi afán de tomar) cuando el taita me estira la tutuma todos dicen al mismo tiempo, ¡fuerza, fuerza!... yo tomé esa chicha simple y penetrante. Entré a la habitación donde me tome un par de fotos, salí y todavía no había terminado la fila, me acosté en el patio a mirar la luna y se convirtió en dos, yo asustado me dije –ya comenzó!- pero raramente me entró un miedo que me hizo arrepentir y dije –me quiero devolver- y fui arrastrado por el espíritu del yagé que sentía que me tenía agarrado del cabello vomitando y restregándome la cabeza contra el paso que respiraba y se tomaba el yagé. Experiencia visionaria propia.
     Así comenzó la experiencia con un deseo que me impulsaba desde el interior porque debía cumplir una cita.
Yo estaba ya en el mundo espiritual, veía mi cuerpo tirado como un muñeco y desde lo que yo sentí en ese momento que era el mundo espiritual, miraba, estaba volando donde habitan los espíritus. Pero estaba desesperado y el taita lo notó, se acercó y me dio otra tutumada que recibí por una voz del que me había invitado que tenía experiencia. Después de eso comencé a bajar y a vivir “la pinta”, que es como lo que le regala el yagé a uno para que explore el mundo interior. No existió tiempo, fue un momento que yo lo puedo contar como si hubiera pasado media hora, una hora, si mucho, pero en lo cronológico calculo que pasaron más de ocho horas. Después estuve literalmente en el infierno, sentía miedo, escuchaba demonios rugir, había personas muertas a mi lado, las llamas del escenario se convirtieron en llamas del infierno, todo era desesperante y yo no podía hacer otra cosa que quedarme ahí. Fue entonces que comprendí que el yagé me estaba cobrando el daño que le estaba haciendo a mi cuerpo. (Ibid)
     No fueron solamente sensaciones corporales, un vómito que yo lo llamo paranormal, escalado y muy desgarrador, sino sensaciones subjetivas que hablaban del momento de vida por el que estaba pasando y fue como ponerme en suspenso y ser yo:
Me devolví a mi adolescencia donde me encontré con Madrid un amigo, eran tiempos de rebeldía y después aparecieron unas imágenes, dos señoras de negro con una sombrilla pasaban y me miraban con lástima y asombro. También hubo un señor calvo en cuclillas que alzaba la mirada movía su cabeza negando y volvía a agacharse, Pasaron varias veces. Me sentía solo en esa noche, ya todos se habían ido, yo sentía que para el cielo, y me habían dejado en ese ambiente tenue. Hubo un silencio muy largo, después como pude me fui a la casa de la finca, me acosté en el sleeping y todavía vomitaba. Al otro día todos los asistentes, desconocidos para mí, decían “qué pesar de ese muchacho como sufrió”. (Ibid)
     Allí esta resumida la experiencia con el yagé, la primera, en el año 2010, la segunda fue de sanación corporal y la tercera me dejó la enseñanza de que hay que ser como el fuego de la naturaleza que no le da pena existir, que se mueve sin pensar que dirá el otro, que es, él mismo.
     Antonio Escohotado en su libro aprendiendo de las drogas describe tres esferas para ordenar las sustancias en su psicoactividad:
La primera se relaciona con alivio del dolor, el sufrimiento y el desasosiego, llamando dolor a la respuesta inmediata ante alguna lesión (un martillazo en el dedo, por ejemplo), sufrimiento a la respuesta ante una pérdida actual o posible (una amputación o una enfermedad crónica, por ejemplo), y desasosiego a lo que impide dormir, concentrarse o simplemente existir sin angustia. La segunda esfera se relaciona con esa ajenidad que el poeta llamaba “no desear los deseos”, entre cuyas manifestaciones se encuentran pereza, impotencia y aburrimiento. La tercera esfera se relaciona con la curiosidad intelectual y el corazón aventurero, mal adaptados a una vida inmersa en rutinas y anticipada por otros, cuya aspiración es abrirse horizontes propios. Escohotado, A (2005) P. 14.


Se realiza la anterior cita dentro de este contexto porque el autor define y delimita muy bien lo que es la relación desde el sufrimiento, el no desear y la tercera que es la más importante para la experiencia, y es el abrir horizontes, salir de la rutina psíquica, vivir otras realidades, tener o vivir una experiencia visionaria y una reducción fenomenológica, no esperando ni pasado, ni futuro. Y con una intencionalidad clara que es el conocimiento del Ser.
Lo anterior Huxley lo describe como:
Media hora después de tomada la droga advertí una lenta danza de luces doradas […] Estaba contemplando lo que Adán había contemplado a la mañana de su creación: el milagro, momento por momento de la existencia desnuda. Huxley, A (1954) P. 5.
Se grafica así:
 


 


 


 




     La realidad simplemente en Huxley es el campo de la experiencia, la experiencia misma. Se diría entonces con Escohotado que es abrir horizontes, nuevos campos de la psique, del ser, en la reducción fenomenológica que acaba siendo exactamente lo que se vive bajo el efecto con las sustancias enteógenas.
    Finalmente entonces se escribirá la tesis del profesor Duván Rivera Arcila para concretar lo desarrollado:
“La experiencia visionaria, inducida por medio de los agentes químicos – del tipo de la mezcalina, la LSD, la psilocibina y la dimetiltriptamina, entre otros – es equivalente a la experiencia fenomenológica del mundo, en el ejercicio del método fenomenológico, en sus líneas generales propuesto por Edmund Husserl”
     La experiencia visionaria es una de las maneras como más se puede acercar el ser a la experiencia fenomenológica, es decir la mayor manifestación de la reducción fenomenológica, de la epojé se puede sentir y vivir en la experiencia visionaria. Donde no existe el espacio temporal, donde hay una finalidad que es conocer la realidad tal y como es, y al ser en su manifestación más natural y donde el que la experimenta está despojado de prejuicios o conceptos racionales que no le permitan darse a ella.
     Es así cómo se responden parcialmente las preguntas hechas al inicio del texto. ¿y qué es lo real?, ¿qué es lo verdadero?, ¿lo fantástico o ilusorio no es real? ¿Existen realidades más reales que otras?
     Lo real es una construcción a la cada uno acude para construir el mundo subjetivo u objetivo, lo verdadero concierne a la propia experiencia, lo fantástico o ilusorio en algún momento puede ser real para un sujeto, y sí existen realidades más reales y menos determinadas que otras, como pueden ser las experimentadas en las experiencias visionarias. 
 _______________________________


REFERENCIAS




- Huxley, A (1954) LAS PUERTAS DE LA PERCEPCIÓN. PDF en: www.katarsis.rottenass.com


- Zirión, A (1990) BREVE DICCIONARIO ANALÍTICO DE CONCEPTOS HUSSERLIANOS. Ed: Facultad de Filosofía y Letras Universidad Nacional Autónoma de México, versión virtual. 


- Escohotado, A (2005) APRENDIENDO DE LAS DROGAS – Usos, Abusos, Prejuicios y Desafíos. Ed: Anagrama. Mexico DF.


 




[1] Extraído el 17 de mayo del 2015 de: http://lema.rae.es/drae/?val=realidad

jueves, 27 de noviembre de 2014

108 - En las Entrañas de Satanás



Ensayo realizado para taller de investigación 1 en la maestría Cultura y Droga de la Universidad de Caldas - Manizales.


EN LAS ENTRAÑAS DE SATANÁS
“Sobre el consumo de Bazuco"
Por: Carlos Enrique Correa Lagos[1]


RESUMEN
El presente ensayo muestra en tres fases el fenómeno del consumo de bazuco, desde el concepto y su nombramiento en la calle, pasando por el análisis de la experiencia contada por los mismos usuarios, comparándola con la persona de Satanás y toda su trama individual, hasta llegar a una observación del estudio del año 2013 que realizaron entes gubernamentales.
Palabras clave: Bazuco, consumo, satanás

ABSTRACT
This paper shows in three phases, the penomenon of crack cocaine consumption, from concept and his appointment to the street, through the analysis of the experience recounted by the users themselves, comparing it to the person of Satan and all his individual plot, to reach an observation study conducted in 2013 that government entities.
Keywords: Bazuco, consumption, satan

Las sociedades, las familias y los individuos están conformados por un mundo simbólico en el que conviven la gran mayoría de personas, con signos y marcas que legitiman una realidad como real, y las que se quedan al margen de ese mundo, igualmente están en otro orden, bien sea en la locura que es definida como:
      1. f. Privación del juicio o del uso de la razón.
2. f. Acción inconsiderada o gran desacierto.
3. f. Acción que, por su carácter anómalo, causa sorpresa.
4. f. Exaltación del ánimo o de los ánimos, producida por algún afecto u otro incentivo.
Rae (2014)

Quedan aisladas en la anormalidad o en la enfermedad mental con sus múltiples variantes. Así pues, van emergiendo juicios y de aquí parte la organización de algunas sociedades occidentales que han trazado sus creencias bajo el estatus de la religión cristiana, actualmente con todas sus diferenciaciones.
Este texto emprende la tarea de exponer además de un “problema” social, un conflicto individual que es el consumo de drogas, y dentro de ellas el consumo de bazuco enfáticamente. Se dividirá en tres partes. La primera es el concepto básico del bazuco y cómo se le llama en la calle. La segunda es un análisis de la experiencia dentro del mismo consumo tomando de referencia algunos testimonios de consumidores y al mismo tiempo esto, atravesado  por el concepto de “Satanás”. Y la tercera es una mirada de la situación actual del consumo.

A la gran mayoría de individuos que se encuentran por fuera de este contexto de las drogas les podrá asaltar la siguiente pregunta: ¿Qué es el bazuco?
Acá dos definiciones de fuentes diferentes, la primera:
El basuco es un polvo blanco-grisáceo o café, de sabor amargo y olor astringente; se obtiene del procesamiento químico de las hojas de coca, ya sea como residuo o subproducto. Un cigarrillo ordinario de basuco contiene de 40 a 80% de pasta básica de coca, y proporciones diversas de ácido sulfúrico, gasolina, éter, metanol, kerosene y bases alcalinas. Pérez (Nuevos Rumbos).
La anterior definición es formal, lleva conceptos de su composición y contenido. La segunda es:
En el argot de los adictos, se le llama bazuko, baserolo, susuki, zuko, y es, como droga, una de las más tóxicas que se pueden ingerir. Es, en esencia, extracto crudo de las hojas de coca sin refinar. Su procesamiento es tan elemental que generalmente se produce a nivel doméstico: se macera la coca liberando la savia, se rocía con bicarbonato, se disuelve en gasolina y se filtra. A menudo se utilizan también ácido sulfúrico, cloroformo, éter y kerosene. El resultado es una base de coca, altamente venenosa y peligrosa por cuanto no se sabe a ciencia cierta qué sustancias la componen. Semana (1983)
Esta segunda definición brinda una información pero con cierto objetivo de disuadir al lector. También permite conocer en el ambiente de la calle como es llamada, ya que de la ciencia al sentido común y en particular a los consumidores este término adopta matices diferentes.
Es posible que su misma composición de sustancias diversas y tóxicas para el organismo tenga incidencia en el efecto que causa en los consumidores que dicen ser “cogidos o agarrados” y tienen al bazuco como una sustancia de mal prestigio, de degradación y del límite que es la indigencia y habitar en la calle, pero al mismo tiempo les genera placer, una satisfacción momentánea. Esta ambivalencia es la que se leerá después.
En el artículo antes citado de Semana, llaman a la sustancia como “Tóxica y venenosa”, con ello se referencian la década de los 80´ cuando estaba tomando fuerza la cocaína en Colombia como producto de exportación. Ahora no es considerada de manera diferente ya que está definida como “el vicio del diablo”. Acá surge la pregunta necesaria y es ¿qué lleva al bazuco a tener ese nexo tan directo con lo demoniaco, el diablo o Satanás, que las otras drogas no poseen con tanta fuerza?
Este interrogante introduce el campo más amplio de este fenómeno que es el sentido que le da el consumidor a su acto y a todo el universo simbólico como lo nombra Berger refiriéndose a:
El universo simbólico se concibe como la matriz de todos los significados objetivados socialmente y subjetivamente reales; toda la sociedad histórica y la biografía de un individuo se ven como hechos que ocurren dentro de ese "universo”. Berger y Luckmann (2001) P. 125.
Es decir que lo se verá en estos relatos, uno de un habitante de la calle, otro de un adicto rehabilitado y mantenido en grupos de Alcohólicos Anónimos (AA) y otro de un consumidor, seguirán el motivo de este texto.
[…] como el diablo hermano, como el diablo. Pero vea, armó e un coso así tan  grande, y ese humero y ese olor tan bueno. Y entonces yo ya me fui para allá y acabé eso y tan!, sentí yo un punto donde ese día cogí  … yo no conocía eso. ¡Eh! Y yo viendo eso tan bueno eso que vino de Medellín, lo mejor de Medellín, y eso chirriaba muy bueno y ese olor tan lindo (risa). Como satanás (risa). Hermano, y me agarró ese humo, ¿y qué será si yo nunca he sido así?: y me dijo: hágale, bien pueda fume, y yo veía al hombre que armaba eso en marihuana y yo vi que le roseaba un polvo así, eso lo daba como nevado de vuelo, (risa) eso quedaba como el nevado de vuelo (risa). Cuando me lo pasa…cuando ese día, pasamos ese día mal ¿no? Y entonces, eran de por allá como de Itagüí el hombre. La Posada (2013) P.5.
El anterior es el relato de MC donde habla de su primer contacto con el bazuco nombrándolo como “el diablo” pero siendo habitado al mismo tiempo por cierto estado de satisfacción y de gusto haciendo un énfasis importante en el olor que lo califica de “lindo”, lo anterior lo ubica en un puesto diferente que no lleva el orden de prohibición y de juicio, al contrario es una posición guiada por la satisfacción que le proporciona.
El bazuco es una dimensión diferente a todo eso – se refiere a las otras drogas – es como ver que el bazuco es una droga tan rara que es como ver que la sensación que siente un adicto o yo, CO, yo no sé los otros bazuqueros, esa sensación del embale que llaman es totalmente desagradable, mano, es dolorosa, es dolorosa, pero ese olor, ese caos ese dolor como que gusta, como esa forma de autodestruirme me gusta y de ahí no me dejan salir, porque yo quiero, pero no me dejan salir […] Es el Hades. Entrevista a CO (2014).
Este otro relato muestra una cara diferente de un exconsumidor de bazuco que refiere lo mismo sobre el olor, mostrando no gusto, sino extrañeza, una sensación desagradable, y dolorosa.
Aquí se nota entonces el universo simbólico que nombran Berger y Luckmann cuando dicen "pone cada cosa en su lugar", que aunque consuman la misma sustancia en apariencia, el primero fumada, y el segundo en pipa se configuran experiencias distintas. Se pensaría entonces que las dos formas de ingesta dan ese efecto, sin embargo surge la pregunta de, ¿qué los lleva a sentir y a pensar a los que fuman, placer, mientras al otro, dolor, que su sustancia está en relación con Satanás, con el diablo, con el demonio, y por qué no en relación con lo divino, lo sagrado, con Dios?
El nombre de “Satanás” viene, según el concurso general,[2] del verbo satan = impugnar, retar, perseguir y en forma más especial: impugnar por medio de acusaciones […] El significado “perseguir en encono”, “acechar”, como se desprende de génesis XXVII, 41 y XLIX, 23, quería decir inicialmente en forma concreta, intrigar en el sentido de poner un lazo, o una trampa, de poner grillos.[3]
Jung en el estudio citado hace un rastreo del concepto de Satanás desde la religión en el antiguo y nuevo testamento, para dar cuenta del concepto y de la persona que lo representa. Da aquí unos significados que abarcan toda su investigación y son acordes a lo que se elabora en este texto.
Aparecen entonces conceptos que integran a Satanás que son, impugnar, que significa “1. tr. Combatir, contradecir, refutar[4]. Retar, 1. tr. Desafiar a duelo o pelea, o a competir en cualquier terreno.[5] Es aquí donde hay que detenerse en ese termino de impugnar, y aparece la pregunta, ¿con quién está combatiendo y peleando, a quién está desafiando, el consumidor de bazuco?
Habrá entonces que escuchar a un protagonista cuando dice:
Entrevistado: Satanás me quiere ganar a mí, y yo no me dejo ganar de él […] Entrevistador: quién le decía que se lo iba a llevar. Entrevistado: El diablo, el diablo, yo le gano me decía y yo decía no, yo le gano al diablo.
Aquí este consumidor le da forma al significado y hace conocer en su propio testimonio de vida el sentido de esta pelea, parcialmente.
La otra parte del concepto es, “perseguir en encono”, “acechar” que es, Observar, aguardar cautelosamente con algún propósito[6]. y poner un lazo, o una trampa, de poner grillos.
Entrevistador: hay veces que quiere salir y no puede. Entrevistado: no puedo, yo siempre quise salir, yo llegaba a tener el cacho y la pipa, y llorar, yo terminé llorando consumiendo, no querer consumir, y yo lloraba, yo le pedía al creador que me sacara, yo me arrodillaba, yo muchas madrugadas decía no más! Yo no quiero más, no quiero consumir más, esto me está matando, pero no puedo! Qué hago! No podía!. CO (2014)
Aquí lo completa el decir de CO, “yo quería salir pero no puedo”, fue acechado observado cautelosamente y después de caer en la trampa, le pusieron los grillos, el lazo que lo mantenía en la adicción.
Los relatos de estos tres sujetos entrevistados se puede notar que construyen un material importante en la categoría del consumo y de la experiencia frente al mismo. Hacen notar el papel relevante que se nombró antes y es el papel de Satanás en sus experiencias subjetivas, lo importante que se ve es que en ninguna está Dios o lo divino como se nombró también antes. Así que allí se puede notar un elemento de culpa, de degradación y de minusvalía que es a lo que lleva el pecado.
Por último es lícito mirar los datos del estudio nacional y darle una mirada a la situación colombiana del consumo de bazuco.
[…] unas 49 mil personas, -consumen-  de las cuales, 45 mil son varones […] El consumo de basuco según niveles socioeconómicos muestra mayor prevalencia en el estrato 2 y representan unos 24 mil usuarios. Si bien no hay significación estadística, es el dato con menor variabilidad. […]
Con estos datos se puede visualizar en impacto en la población de la ingesta de esta sustancia. El bazuco es la tercera sustancia más consumida de acuerdo con cifras. Sin embargo se estipula que el estrato 2 tiene mayor representatividad, dejando claro que no hay significación estadística.
En el estrato 2 es donde hay mayor consumo, pero en el estrato 3 hay 4.357 y en el 4, 5 y 6 en el estudio registran 436 personas consumidoras, dato impreciso ya que el periódico el tiempo en un artículo del mismo año del estudio dice que:
En sus cuentas, de las 49.756 personas que usaron esa droga el año pasado en Colombia, 6.387 pertenecen al estrato 3 y 4.825 a los estratos 4, 5 y 6.
Queda entonces la duda de la veracidad de los datos oficiales, ya que en las calles se ve lo que en los altos estratos es posible mantener.
Finalmente ya habiendo hecho este recorrido se concluye que el bazuco es una sustancia cargada con ambivalencia a nivel subjetivo, que el uso que le da el académico al concepto dista de lo que el propio usuario piensa, y que el consumo tiende a crecer a diferencia de otras sustancias, que se estabiliza.






[1] Psicólogo, Candidato a Magister en cultura y Droga de la universidad de Caldas.



[2] Vease ante todo Hebr, und aram.Handwörterbuch über des Alte Testament, 1915, de Gesenius-Buhl y Lexikon in veteris testamenti libros de Ludwig Köler, en prensa, pero cuyo manuscrito me fue proporcionado por el autor. Citado en Jung (2012) Simbología del espíritu. Ed: Fondo de cultura económica. Df, México, P. 128.



[3] Gesenius, Thesaurus Linguae Hebraeae et Chaldeae Veteris Testament, 1840, Sp. 1327: satam = insdiatus est alicui, hostiliter persecutes est eum… Origo est in laqueo, vel potius decipulo ferreo ponendo, quo pedes prehendantur… Citado en Jung (2012) Simbología del espíritu. Ed: Fondo de cultura económica. Df, México, P. 129



[4] http://lema.rae.es/drae/?val=locura extraído el 14 de noviembre del 2014





BIBLIOGRAFÍA

1. Berger y Luckmann (2001) LA CONSTRUCCIÓN SOCIAL DE LA REALIDAD, Ed: Amorrortu editores, Buenos Aires, Argentina. P. 125.
2. CO. Entrevista inédita. (2014) Centro de Atención en Drogadicción (CAD) Familiar Escuela de Amor. Barcelona, Calarcá, Quindío.
3. Fr. Entrevista inédita. (2014) Fundación Hernán Mejía Mejía. Armenia, Quindío.
4. Revista Semana (1983) BAZUCO, EL VICIO DEL DIABLO. El bazuko, nueva y peligrosa droga, empieza a consumirse masivamente en el país. Fuente: http://www.semana.com/especiales/articulo/bazuco-el-vicio-del-diablo/3217-3 Consultada el 5 de noviembre del 2014.5. Gómez, A (2013) ESTUDIO NACIONAL DE CONSUMO DE SUSTANCIAS PSICOACTIVAS EN COLOMBIA – 2013
6. MC - Entrevista del proyecto: Relatos y Experiencias de vida de habitantes de la calle (2013) LA POSADA.
7. http://lema.rae.es/drae/?val=locura extraído el 12 de noviembre del 2014.

Carlos Enrique Correa Lagos - Psicólogo

sábado, 19 de septiembre de 2009

35 - La Familia -














La familia es una entidad primante para la sociedad ya que de algún modo la ayuda a estructurarse o es causa de ésta, la experiencia familiar es fundamental para la vida de un sujeto, de allí se desprenden los valores, éticos y morales de los que se hace hacehedor cada uno de sus miembros, la familia se define como, "Grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas. || 2. Conjunto de ascendientes, descendientes, colaterales y afines de un linaje".1 Al decir, grupo de personas que viven juntas, es preciso aclarar que este grupo no son solo unos organismos vivientes faltos de subjetividad, esa subjetividad contra la que tanto lucha la ciencia por desaparecer o transformar en objetividad.


Existen entidades de la sociedad que cumplen como papel el hacer estudios para poner en números a los habitantes, hacen encuestas para encuadrar a la población y a los miembros de una familia; otros más osados, se arriesgan a hacer estudios comportamentales de una población, y al final todo en búsqueda de la ciencia...

En la familia es fundamental la subjetividad de cada sujeto que la conforme, "Para nosotros que hemos leído a Freud, esto no resulta extraño, pues, la psicología colectiva le debe mucho a la organización del yo, y el yo se construyó, para cada uno, a partir de sus modelos familiares. Todos nos comportamos en grupo como siempre nos hemos comportado en nuestra célula social primordial, es decir nuestra familia"2, aquí hace presencia la subjetividad de la que hablo, aquella que forma a cada integrante diferente, ya podemos ver que los hijos no se comportan de la misma manera aún estando a cargo de los mismos padres, y es precisamente porque los significantes son propios de un sujeto, es por eso que la sociedad se hace cambiante, "eso nos obliga a precisar que la familia de la que se trata no es una realidad social es más bien una realidad psíquica, es decir que es una formación esencialmente imaginaria y fantasmática"3.

Lo que importa al momento de mirar la estructuración familiar es el deseo de cada integrante de la familia por formarse él mismo con referencia a sus padre y a la sociedad, repercute bastante el tiempo en que se desarrolle tal estructuración, una familia del siglo XXI no es igual que una del siglo XX, ya por muchos factores tecnologicos, sociales y hasta bélicos, las familias que conformaban nuestros abuelos o bisabuelos eran totalmente patriarcales, autoritarias y estrictas en contraste con las familias actuales que son permisivas, flexibles y llegan a ser contradictorias con eso de "ser amigos de los hijos", padres que no resisten la manipulación de éstos y se entregan a ser mendigos...

Lo dijo Freud "la familia es primeramente un mito individual, una novela"4, cada uno hace de su novela una extensión y una manera de vivir en sociedad, sin olvidar que esta formación novelística es de orden inconsciente, que a partir del Otro simbólico, el sujeto adopta significantes de cada uno de los papeles o funciones, padres, hermanos, hijos, etc... es por esto que hablando de familia como causa de la sociedad y de sujetos que puedan vivir en la misma nos estamos refiriendo una de las tres grandes estructuras del psicoanálisis, la NEUROSIS...

Finalmente debemos reconocer que todo cambia y por fuera de ese cambio no se quedo la familia, es necesario entender pues que no importa como se organice ésta, sin padre, sin madre o hijos únicos, en fin... lo verdaderamente importante en esta novela es lo subjetivo de cada uno.

1. Microsoft® Encarta® 2008. © 1993-2007 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.
2. Bernard Nominé - Psicoanálisis de la vida amorosa, valencia venezuela, 2007.
3. Bernard Nominé - Psicoanálisis de la vida amorosa, valencia venezuela, 2007.

Carlos E. Correa L "KikE"