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domingo, 19 de julio de 2020

143 - SOBRE LOS CELOS*


Este es un complemento al tema de la infidelidad, los celos siempre están presentes en las dinámicas de la infidelidad, del lado de la víctima, o bien del(los) amantes, los terceros, hay que entender que la infidelidad se da en una dinámica de tres, donde el tercero, el amante, pueden ser 10 o 20, eso ya lo dije en el texto 142, sobre la infidelidad (vayan a verlo). 

Acá el objetivo es realizar una introducción a los tipos de celos expuestos por Frank Pittman (2003) en su libro Mentiras privadas, la infidelidad y la traición a la intimidad, él habla de cinco tipos de celos que se agravan cuando su intensidad crece y se vuelven más imaginarios e irreales. estos son: **1. Los celos normales, 2. Los celos y el amor, 3. Los celos y la autoestima. 4. los celos problemáticos. 5. Los celos impropios e insensatos.

Los primeros, normales, son una reacción a una evidencia de la realidad, un abrazo pasado de tono, un beso deslegitimado con alguna persona que no es la pareja, o un mensaje de whatsapp o de facebook con el diablito morado o con corazones que no van a la situación esperada. allí lo mejor que se debe hacer es confrontarlos, hablarlos en la pareja, aclararlos y tener un acercamiento en comunicación afectiva y sexual más intenso para hacerlos desaparecer. 

Los segundos, son los que tienen que ver con el amor, en una relación de pareja los celos hablan del amor, al que se odia es imposible celar, ahí existe una ausencia de este elemento. Frank Pittman habla en esta parte de algo que toco en los dos videos de youtube o de mi pagina de facebook cuando hablo de los celos, dice que "los que han sido infieles recientemente y están avergonzados de su acción suelen ser los candidatos más probables a unos ataques de celos no provocados". Aquí les voy a dejar estos dos videos para que amplien más sobre el tema, en la parte 1 de esos videos hay un canción de camilo sesto llamada celos que es muy profunda en el tema y en la parte 2 hay un video muy gracioso de los celos problemáticos, los y las invito a verlos***.

Los terceros, los celos y la autoestima, aquí hay inseguridad, miedo y un autoconcepto muy bajo, son las personas que se aferran con obsesión a la idea de estar con su pareja y a lo catastrófico que sería perderla, quedarían vacíos. Él allí habla de un caso de un hombre que tuvo la gran fortuna de tener por pareja a una reina de belleza, y que por su baja autoestima pasó años convenciéndola de sus múltiples defectos y hasta le hizo creer que se había vuelto fea, ella comienza a buscar la reafirmación en otros hombres y allí empieza la infidelidad. Si no hay un verdadero amor propio los celos son un virus para la relación de pareja que la putrifica. 

Los cuartos son los celos problemáticos donde se comienza a complicar la relación del celoso consigo mismo y con la pareja, aquí hay una intensidad importante de celos irreales, no existe amenaza y a cambio hay un(a) celoso(a) intranquilo(a), cuando hay sospecha lo mejor es confrontarlos con la pareja. Lo más importante en los celos es que la proximidad y la sinceridad que despejan los celos y la distancia los agrava.

Los quintos son los celos impropios, los que se dan en una relación ya muerta, y la expareja tiene estos celos, que se convierten en lo más inconveniente, angustiante e inapropiado para la persona que los siente, aquí no hay posibilidad de rehacer lo que ya se perdió, y hay que ver la realidad. 

Por último están entonces los insensatos que hablan de la competencia y la proyección, este tipo de celos son los más graves, es como si los celosos se quisieran desquitar, hay una deuda que se tienen que pagar, estos celos son los culpables de los asesinatos pasionales, aquí habría una enfermedad mental que intervenir. 


Aquí está la exposición de los celos. 


*Psicólogo Clínico, Psicoanalista, Magister en Culturas y Drogas, Docente de la Universidad del Quindío y presidente de Namasté, Quindío

** En el minuto 30 de este Facebook Live comienzo hablando de los tipos de celos https://www.youtube.com/watch?v=c7j793ZmCQs&t=17s

*** Los celos parte 1 https://www.youtube.com/watch?v=8_XSAbXAqCs&t=47s
Los celos parte 2 https://www.youtube.com/watch?v=sXd4zWrBKZg&t=117s

sábado, 13 de junio de 2020

142 - SOBRE LA INFIDELIDAD



142 - SOBRE LA INFIDELIDAD*

Este tema es espinoso, así lo llamé en la publicación del Facebook Live que realicé el viernes 22 de mayo del 2020 a las 11[1] a partir de un libro de Frank Pittman (2003) que llegó a mis manos hace unos años titulado Mentiras Privadas – La infidelidad y la traición a la intimidad que como lo llamé hace algunos meses, es una biblia que lee desde la clínica psicoterapéutica muy bien el fenómeno de eso que a nivel social y relacional se le llama infidelidad.

Sobre la infidelidad es un recorrido, un acto y un proceso que se sufre más en la victima, a quien se traiciona, que en el victimario, o en el tercero implicado que pueden ser 10 o 20. A ese tercero incluido no se le debe dar mucha importancia en la relación de pareja, ya que es una sombra, otro engaño y que casi nunca se compromete, aunque ese a veces es su anhelo, pues llegar a ser pareja del que está actuando la traición sería estar en un terreno desolado.

Dejando a un lado ese tercero, lo que la infidelidad impacta es a una pareja establecida, bien sea, matrimonio, noviazgo o a una unión libre. Pero ¿qué es la infidelidad, más allá de lo que se supone?, Pittman, F (2003) la define como “[…] es una defraudación, la traición a una relación, la violación de un convenio” (Pág.18). Seguido a esto el autor habla de que algunas parejas establecen su código de acuerdos. Desde aquí comienza a establecerse lo que es la infidelidad y sus límites, pues también la infidelidad se reconoce y se establece desde el interior de la pareja, en su intimidad, lo social queda limitado para juzgarla.

Digo a partir de esta definición de la infidelidad, que la misma, tiene su propia marca, como una huella digital inconsciente, no hay dos infidelidades, así sea con la misma mujer u hombre, la historia del sujeto marca su camino y hay que mirar que ha pasado con los involucrados para que se repita con el camino de una ruleta siempre lo mismo.

Para terminar este corto comentario sobre la infidelidad recomiendo que vean el video de este tema [2] y que comprendan que la infidelidad no tiene porqué ser una condena, si quien me lee está ubicado en el lugar de víctima o de amante, yo les recomiendo que se muevan, que tomen una decisión diferente y que vivan otra historia a la que están repitiendo.

*Psicólogo Clínico, Psicoanalista, Magister en Culturas y Drogas, Docente de la Universidad del Quindío y presidente de Namasté, Quindío



lunes, 24 de septiembre de 2018

132 - La Búsqueda del Placer Vinculaciones más allá del interior



La Búsqueda del Placer
Vinculaciones más allá del interior
Autores:
Andrés Echavarría Herrera ( aechavarria5@estudiantes.areandina.edu.co )
Daniela Granados Santacoloma ( dgranados5@estudiantes.areanina.edu.co )
                                                                                   El objeto del deseo es lo agradable” - Aristóteles
Introducción 

Hablar acerca del sentido sexual de nuestros actos es un ejercicio que requiere ahondar en el sentido de nuestros actos en sí, que además están determinados por el tiempo: pasado, presente o futuro, y tienen como objeto final a un fantasma objetizado que procura un placer parcial; es inmiscuirnos, a través de varios conceptos del psicoanálisis, en los diferentes motivos por los que un acto puede tener sentido. Si tenemos en cuenta el esquema básico en donde la pulsión generada en el inconsciente, atraviesa parcialmente la barrera de la represión y se exterioriza a través de una palabra, acto o símbolo, pero siempre como un acto sustitutivo del cual generaría placer total, empezamos a ver las primera nociones sobre el sentido de nuestra conducta.

Se hace importante entonces, una revisión de conceptos y características de nuestro funcionamiento psíquico. En primer lugar,  toda la energía excitatoria proviene del interior de cada uno de nosotros, estas pulsiones que representan cosas, una vez se han activado siguen produciendo energía ad infinitum, por lo tanto busca continuamente la descarga completa de dicha energía, algo meramente teórico que no puede ocurrir. En segundo lugar, la descarga total de energía es impedida por la barrera de la represión, que actúa como un filtro que transforma la pulsión original en una acción, palabra o símbolo compatible con la realidad (Placer total vs Realidad mediada). Sin embargo, el inconsciente logra manifestarse a través de actos o pensamientos que nos toman por sorpresa o que incluso sirven como medida “de compromiso”, como representante, para mediar la tensión entre la pulsión-represión. Justamente en este punto es donde se desenvuelven muchos actos con sentido sexual. Hay que recordar, por último, que en el psicoanálisis la sexualidad no se resume en la genitalidad, lo sexual es toda conducta que se origina en una región u órgano del cuerpo sensible y sexualmente excitable, llamada “zona erógena”, que pretende un placer ideal que es reprimido y sustituido. Este placer limitado se diferencia entre fisiológico, o de necesidad como el hambre; y un placer sexual, el deseo, polarizado en torno a una zona erógena y obtenido mediante un objeto fantasmizado.

Hay que considerar que todo movimiento de ocultación y revelación implica, aunque esto sea en un sentido metafórico, la distinción entre una dimensión interior y una dimensión exterior. Lo que se esconde se queda dentro, lo que se revela sale fuera. Para que el deseo pueda ocultarse o manifestarse, el sujeto debe ser pensado coma una entidad estructuralmente doble, articulada en una parte interior (el significado) y una parte exterior (el significante), o sea, hay dialéctica expresiva entre la interioridad y la exterioridad de la persona. (Pinto, 1999, p.63).
         
   Tres conceptos claves a la hora de analizar el sentido sexual de los actos son la sublimación, el fantasma, y el narcisismo, los cuales operan como una defensa del yo. El primero, cambia la meta sexual por una socialmente aceptada; el segundo, cambia el objeto por uno fantasmizado, mediante un proceso en donde el objeto real es asimilado y transformado en parte del yo; y por último, se da el estado del narcisismo “el yo es un objeto fantasmizado por su propia naturaleza ilusoria, y es un objeto sexual por el placer que suscita” (Naiso, 1996 p.72).

El sentido sexual de nuestros actos

Es lo tácito que “las interacciones de una familia como sistema pueden determinar una serie de factores personales, profesionales, sociales, de salud y demás en sus integrantes”(Gómez y Loving, 2011, p.318), pero además, las interacciones de cualquier índole están transversalizadas por el contexto sociocultural y un momento histórico, que define y delimita actitudes y roles para todos los aspectos de la vida de las personas en sociedad. La familia también se encarga de la enseñanza y educación, sienta la base para la socialización, de ahí reside su importancia en un adecuado crecimiento afectivo y de bienestar que permita la sana y responsable expresión de las diferentes conductas, incluida la sexual,  “sin embargo al no estar debidamente informados los adultos, las nuevas generaciones siguen creciendo con los viejos modelos religiosos culpígenos, mágicos e irreales en lo que respecta a la sexualidad” (Gómez y Loving, 2011, p.321). Teniendo en cuenta esto, si bien la sexualidad es un rasgo invariable, es decir, se presenta en todos nosotros desde un estado embrionario hasta la muerte, también es algo que se aprende, “El sexo realmente no se reprimía, se construía. Y el sexo se construía a través del discurso [...] por ejemplo, de la pastoral cristiana, cuyo propósito consistía en la prohibición, en el silencio absoluto para hablar de sexo” (Lombana, 2014, p.30).

Esta tradición cristiana contrasta en muchos aspectos con las diferentes expresiones sexuales y de género que se realizan en la actualidad, factor propiciado por la combinación del capitalismo, el postmodernismo y el auge de la tecnología. En primer lugar, en nuestra sociedad de consumo “nadie puede convertirse en sujeto sin antes convertirse en producto” (Bauman, 2007, p.25). Vemos una clara afinidad entre esta actitud y el objeto fantasmizado, que adopta un sin fin de formas para expresar las pulsiones sexuales, como se evidencia en nuestro tiempo actual, “la postmodernidad es la transcripción cultural, política y filosófica de un capitalismo sin fronteras” (Castro, 2011, p.11). Esta actitud se da en varios ámbitos como el afectivo, laboral o social en donde las personas deben presentarse como un producto deseable. De la misma forma, la colonización global por parte de las pantallas y la tecnología ha generado un gran influjo de información e imágenes reales o modificadas, formas de interactuar, conectividad y anonimato, que definen a través de la mass media, cánones físicos, resaltando así la relación entre producción y deseo y el hecho de que siempre hay alguien listo para consumir dicho ideal.

Desde el punto de vista de la espiritualización (o sublimación) de los impulsos, no hay ninguna diferencia entre el ascetismo medieval, que mortifica el cuerpo en todas sus funciones biológicas, y la estética contemporánea, que celebra el cuerpo exclusivamente como imagen (como cuerpo bello, si es una imagen fija, y como cuerpo musculoso y atlético, si es una imagen en movimiento). El aparente hedonismo de los mensajes dominantes encubre un ascetismo ferozmente represivo. (Pinto, 1999, p.70-71)
           
      Junto con la afloración de imágenes y personas que las ven, se produce una ampliación de la mirada, o de la pulsión escópica en términos de Wajcman, “ hoy no sólo todo puede ser visto, también es casi un imperativo que todo sea mostrado y quien prefiere no mostrar es considerado sospechoso” (Arias, 2016, p.11). El hecho de que todo sea igualmente mostrado y visto, ayuda a catalogar a nuestra sociedad actual, según el psicoanálisis, “como voyeurista y exhibicionista en tanto impulsa ilimitadamente las dos vertientes de la pulsión escópica: satisfacer la pulsión de mirar y la pulsión de hacerse mirar.” (Arias, 2016, p.12).

     Dos de los factores principales que propician  nuestra conducta sexual a través de la red, se encuentra en el anonimato, que protege al cuerpo posicionándolo fuera de la interacción, y la capacidad de modificar la imagen virtual para que esté de acuerdo con los cánones de belleza de nuestra cultura occidental. Esto, junto con la conectividad y el mostrarse como objeto de deseo, juegan un importante papel en conductas tan modernas como es el sexting o la pornografía.
            
     Una encuesta realizada en Colombia muestra como “el 9.8% de los niños, niñas y adolescentes que han navegado en internet en los últimos doce meses han tenido conversaciones con contenido sexual con personas virtuales” (DANE - ECAS, 2017). 

En el sexting, el otro queda afuera del vínculo: frente a una pantalla de celular, sólo se trata del sujeto que se fotografía a sí mismo. El destinatario, quien recibe la foto, aparece como mera excusa en esta práctica: está en el lugar del objeto necesario -pero siempre contingente- para que el sujeto sea visto. Esto es así porque la satisfacción del sujeto que sextea reside exclusivamente en la acción de sacarse fotos y verse y ser visto en ellas. Es la pulsión escópica la que está en juego en estas nuevas prácticas: como Narcisos posmodernos, los sujetos se fascinan en la contemplación de su propio cuerpo y, a través del sexting, también dan cuenta de su deseo de ser mirados. (Arias, 2016, p.11)

En la pornografía, también se trata de una muestra, un espectáculo de la sexualidad, en donde se expone a personas no por su valor sino como objeto a ser consumido, dando una imagen irreal de las relaciones sexuales y las expectativas físicas de las personas, una imagen nociva que confunde y presiona a las nuevas generaciones.

El sujeto es conminado a mostrarse y tratarse a sí mismo como un producto a consumir, las relaciones afectivas se establecen con un modelo más cercano a la conexión que a la relación, la pornografía se expande como un discurso acerca de cómo debe ser el sexo y la mirada, ayudada por la multiplicación de pantallas y gadgets, se amplifica hasta producir la sensación de que sólo lo que es posible de ser visto es real.  (Arias, 2016, p.11)

En este contexto actual hedonista donde la búsqueda de la felicidad y la obtención del placer representa una máxima casi utópica, se evidencia la tensión entre la pulsión y la represión, algo que vemos reflejado en los movimientos actuales de la cultura tradicional y la contracultura.
La combinación de lo virtual y lo real de nuestra generación ha tenido un gran impacto por la ampliación de diferentes expresiones de la conducta.

Internet representa, para esta nueva generación digital, un territorio infinito, etéreo, virtual en donde se circunscriben varias prácticas alentadas por características como el anonimato y la rápida difusión. Los memes como lenguaje simbólico, por ejemplo, muestran un claro ejemplo de sublimación en nuestra cultura actual. Funciona como instrumento para conectar personas y ayudar en el proceso de autoreconocimiento, y difusión de representaciones colectivas asociadas con la sexualidad en diferentes situaciones sociales y culturales, moldeando nuestro “yo” a través de procesos de identificación y conexión con el otro virtual y real. 

Analizar las prácticas por las que los individuos se vieron llevados a prestarse atención a ellos mismos, a descubrirse, a reconocerse y a declararse como sujetos de deseo, haciendo jugar entre unos y otros una determinada relación que les permita descubrir en el deseo la verdad de su ser. (Foucault, 2005, p.9)

Estas condiciones producen “un sujeto histórico, a imagen y semejanza de la sociedad que lo instaura” (Arias, 2016, p.3), en  nuestro caso, nuestra tendencia idealizadora y generalizadora nos lleva por el camino del ideal “perfecto”, que genera inevitablemente una gran insatisfacción.

Conclusión

Si bien la vida se compone de incalculables pasos que a veces no sabemos a dónde dirigir, la sexualidad hace parte y es algo inherente al ser humano desde que nacemos hasta que morimos, la genitalidad aparece en el transcurso por el desarrollo del aparato sexual, pero la sexualidad desde que se nace hay una búsqueda de placer en todos los seres humanos, en dialéctica con la realidad, es decir una relaciòn que va más allá, no solo con el objeto amoroso con el cual se obtiene la satisfacción sexual, sino una relación de vinculación con el entorno, con cualquier cosa que nos rodea y a la cual amamos y nos amamos a la misma vez.

Queda claro que no es posible pensar en la constitución de la sexualidad sin antes tener un conocimiento claro de las relaciones que establecemos con el otro a lo largo de la historia de vida.  Igualmente Freud, desde sus primeras teorías, ubicó en un lugar central al inconsciente para entender la sexualidad, e indicó que para formar parte de una sociedad renunciamos en cierta medida a nuestros deseos sexuales mas íntimos;  y al irse estructurando el deseo sexual como uno de los aspectos más importantes de los problemas psíquicos, usualmente presentados en el individuo.
_______________ 
Referencias

- Arias, V. (2016) Sexualidad y virtualidad: algunas coordenadas para pensar el fenómeno del sexting desde el psicoanálisis. Universidad del Cuyo, Mendoza, Argentina.
- Bauman, Z. (2007) Vida de consumo. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
- Castro, E. (2011) Contra la postmodernidad. España: Alpha Decay.
- Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), (2017). Encuesta de Comportamiento y Factores de Riesgo en Niñas, Niños y Adolescentes Escolarizados - ECAS 2016 Recuperado de https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/educacion/poblacion-escolarizada/encuesta-de-actitudes-y-comportamientos-sobre-sexualidad 
- Foucault, M, (1984). Historia de la Sexualidad: El uso de los Placeres. Siglo XXI Editores. 
Lombana, D. (2014) Sexualidad y poder en la obra de Michel Foucault. Universidad de Cartagena, Cartagena, Colombia.
            - Nasio, J. (1996) El placer de leer a Freud. Argentina: Editorial Gedisa.
- Gómez, N., & Loving, R. (2011). Funcionamiento familiar, Locus de control y patrones de conducta sexual riesgosa en jóvenes universitarios. Enseñanza e Investigación en Psicología, 16 (2), 309-322.
- Pinto, R. (1999) Hermenéutica del deseo y generó sexual. Barcelona: Universidad de Barcelona.

131 - El erotismo onírico como un acto sexual



Evelyn Torres Martínez - evelyntorres@hotmail.com 
Maria Camila Blandón Jaramillo - Petalobj03blandon@gmai.com
Valeria Agudelo Porras - v
aleria2499@live.com

Electiva: Psicología Clínica Psicoanalítica - Grupo 405
Fundación Universitaria del Área Andina Pereira - Colombia.


     En este ensayo, se pretende abordar ampliamente el tema de los sueños, desde una perspectiva psicoanalítica, con el objetivo de dar respuesta a los diversos interrogantes que se han planteado, por diferentes autores, y cómo la concepción del sueño se ha ido transformando a través del tiempo; así como también, establecer una claridad en el objetivo y sentido sexual de estos, teniendo en cuenta que son una de las tantas manifestaciones del ello (inconsciente). Además se definieron algunos conceptos que para el psicoanálisis, adquieren otro significado como lo es la sexualidad y los actos sexuales, para finalmente abordar el tema central: El erotismo onírico como acto sexual


     Anteriormente, se creía que la esencia o el origen de los sueños era de naturaleza divina o sobrenatural, por lo tanto, estaban dotados de contenido revelatorio y tenían un significado relevante para la persona que lo soñaba, tal vez, porque podría a través de éste anticiparse a lo que le depararía el futuro. Ésta concepción de los sueños era tan diversa como lo es ahora, había personas que los consideraban como revelaciones, así como también había otras que los asociaban con nociones un poco más realistas, en el intento por encontrarle un sentido. Aristóteles, por ejemplo, en sus investigaciones sobre los sueños plantea que estos se derivan de la actividad anímica que tiene la persona en su estado de vigilia, y que por el solo hecho de ser sujetos dotados de alma, los sueños tienen naturaleza divina y son productos de ésta. (Freud, 2013)

     De los sueños de alguna manera se ha esperado que puedan predecir hechos futuros, pero en la mayoría de los casos estos se muestran incomprensibles a primera vista, de aquí que se haya hecho un esfuerzo por tratar de explicarlos y sustituir su contendido por uno más comprensible.

     Varios autores a lo largo de la historia han retomado estos fundamentos planteados frente a los sueños, con el objetivo de explicar los fenómenos que corresponden a su formación y la relación que tienen con la vida anímica e inconsciente del sujeto. Para ello, tomaremos de referencia a Sigmund Freud, quien retomó esta cuestión en 1900, lanzando el libro “La interpretación de los sueños”, abarcando en gran medida el tema que aquí corresponde dar a conocer: los sueños eróticos.

     S. Freud, llevó a cabo un análisis de los sueños en base a los suyos, con el fin de explicar y dar un sentido generalizado a éstos mismos; construyó un supuesto en el que planteó que los sueños eran una de las diversas formas en que el inconsciente se manifiesta, como el lapsus, los actos fallidos, el olvido y los chistes. De aquí se explica que el contenido de los sueños parezca a simple vista tan irrelevante. Para entender el contenido de un sueño, es necesario tener en cuenta que los objetos, personas, y lugares que aparecen ahí no son lo que aparentan, ya que su contenido manifiesto (lo que el soñante recuerda), ha de ser interpretado para comprender los motivos o las fuerzas que impulsaron a tener ese sueño.

     De esta manera, los sueños aparecen deformados en la conciencia, debido al proceso psíquico por el que deben pasar para ser aceptados de alguna forma por ésta, pasando así por una barrera imaginaria llamada represión, la cual se encarga restringir el paso del contenido inconsciente, dejando pasar solo aquellos que son aceptados por la conciencia, por lo tanto, se transforma el contenido real por uno distinto y apropiado, sin que se perturbe su naturaleza inicial.

     Los sueños son actos involuntarios regidos por el ello, sustitutos de un acto ideal, es decir, acciones que no fueron llevadas a cabo en la realidad; Al estar regidos por el ello, quien a su vez está guiado por el principio de placer-displacer (Trigueros, 2014. Pag. 18), la finalidad y el sentido real de los sueños, es con certeza la realización de deseos, o sea, los procesos primarios que siguen a experiencias de satisfacción. (Freud, 1923)

      La interpretación y el sentido de los sueños, son concedidos por la historia del sujeto, ya que éstos pueden ser sustitutos de traumas, recuerdos del pasado o deseos; Deseos que generalmente no serían aceptados por la consciencia, como en el caso de los deseos sexuales. La conciencia reprime estos deseos incómodos, pero no son eliminados, sólo se destierran a nuestra parte inconsciente y son manifestados en la realidad de manera simbólica.

     Para explicar el sentido sexual de nuestros sueños, es pertinente abordar el significado del sentido de los actos y la sexualidad que recae en éstos, para el psicoanálisis, y de esta manera lograr comprender el sentido base de éste ensayo.

     En términos generales, el psicoanálisis considera “sexual” a toda conducta que, a partir de una zona erógena, es decir, la boca, el ano, los ojos, la voz y la piel, y asentándose sobre un fantasma- una aprehensión errónea o ilusoria de la realidad -, procura en cierto sentido placer; un placer incestuoso (Nasio,1996)

     El incesto, por otro lado, es el deseo y meta última del ser humano sin referirse netamente a un concepto sexual-carnal, por tanto, estos ideales inaccesibles de satisfacción absoluta, tropezarán con la represión y se exteriorizarán finalmente en actos sustitutos de ese imposible acto incestuoso (Nasio,1996)

     Ahora bien, el sueño utiliza el simbolismo para la representación disfrazada de sus ideas latentes. Un símbolo en el contenido manifiesto, debería ser interpretado en su sentido propio y de manera simbólica, aunque, también suele suceder que, se utilice como símbolo sexual algo que no suele recibir tal empleo (Freud,1923); con base al trasfondo del sentido sexual, el sueño adquiere una significación sexual, ya que la fuente y meta de las tendencias pulsionales que lo guían son sexuales, por lo tanto, todos los sueños son de tendencia sexual independientemente de si su contenido lo refleja explícitamente o no, ya que en ellos también se pueden manifestar aspectos como el miedo y la ansiedad.

     El erotismo, como parte de la sexualidad, hace referencia a la fantasía, la cual se entiende como un deseo consciente; pero éste interpretado desde el punto de vista psicoanalítico, se comprende como un deseo inconsciente manifestado a través de los sueños. Según Acebrón y Solá (2008), los sueños eróticos son combinaciones de escenas que pueden significar amor, deseo, afecto y sexo, aunque cualquier imagen puede aparecer erotizada en un sueño, retomando detalles de la vida anímica consciente irrelevantes o secundarios.

     Teniendo en cuenta que el objetivo del sueño es satisfacer un deseo inconsciente, el deseo en el sueño erótico es satisfecho solamente de manera inconsciente, por lo tanto, podemos conjeturar que los sueños eróticos son las manifestaciones más puras y directas de las pulsiones y del sentido sexual de los sueños; sentido, que se refleja explícitamente en el erotismo onírico.
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Referencias bibliográficas

Freud, S. (2013) La interpretación de los sueños: flectere si nequeo superos, Acheronta movebo. Edit. Ediciones Akal. p. 19-20,85,954. Tomado de https://ebookcentral-proquest-com.proxy.bidig.areandina.edu.co/lib/bibliotecafuaasp/reader.action?docID=3215382
Trigueros, A. (2014) La interpretación de los sueños. Sigmund Freud. p. 18 Tomado de http://tauja.ujaen.es/bitstream/10953.1/1101/4/TFG_TriguerosNavas%2CAna.pdf
Nasio, J.D. (1996) El placer de leer a Freud. Edit. Gedisa Editorial, Barcelona, España. cap. 2-3-4. Tomado de https://espaciopsicopatologico.files.wordpress.com/2017/02/el-placer-de-leer-a-freud-juan-david-nasio.pdf
Acebrón, J. Solá, P. (2008) Jardines secretos, estudio en torno al sueño erótico. Edit. Edicions de la universitat de Lleida. Tomado de https://ebookcentral-proquest-com.proxy.bidig.areandina.edu.co/lib/bibliotecafuaasp/reader.action?docID=3210272&query=sue%C3%B1o+erotico


domingo, 24 de junio de 2018

003 - SOLILOQUIO DADO POR CARLOS ENRIQUE CORREA LAGOS EN LA NOCHE DE VIDAS UN PROGRAMA DEDICADO A QUE LA GENTE COMÚN CUENTE SUS HISTORIAS. SÁBADO 23 DE JUNIO DEL 2018 - EL FINAL Y EL COMIENZO



Buenas noches, hoy les hablo yo Carlos Enrique Correa Lagos, Kelly Johana, Kike, el psicólogo, el psicoanalista, el magister, el profe, a fin de cuentas, el humano. Hoy tuve un final después de tres años de planearlo, hoy se hizo realidad, pasó a lo simbólico, el terminar. Cuando digo que he terminado quiero decir al mismo tiempo que comienzo, otro camino parecido pero más liviano conmigo mismo. Es una mejoría, un compromiso con el deseo, con el método, con la práctica, con la teoría.

Hoy comprendí y fue dicho, que el psicoanalista hace escuela con su propia experiencia, una frase con muchos caminos, y eso fue posible gracias a mi tenacidad, palabra que vino a significar todo el recorrido andado, fui tenaz, insistente y dedicado con lo que realicé. Comprendí también que hay un horizonte de trabajo, de persistencia y labor.

Yo Kelly Johana, que entrevistó al dr Carlos Enrique Correa Lagos también comprendí que en mi ser de mujer habita una fuerza que no se vence, el anima y el animus se fusionan para sacar adelante a un ser humano, no importa el género porque el alma no tiene genitales. En mi desorden de mujer encuentro el orden de la vida.  

Yo Kike, el adolescente insistente e intranquilo hoy se dio la mano con todos, seguirá en la dimensión del pasado acompañando el recorrido y estando orgulloso de lo logrado, ya no tengo pesares ni lástimas, ya no me arrepiento de lo que pasó, ya me perdonaron y perdoné, ahora disfruto mi estadía en las infinidades del tiempo.

Hoy soy un Correa Lagos, dos apellidos que cargo con mil historias que ya no gritan, soy sólo yo acompañado de quien amo. Ya todos nosotros nos reencontramos para abrazarnos y decir que seguiremos hacia adelante.

El inconsciente se hizo consciente y por vía del afecto se simbolizó, gracias a quienes nos acompañaron, mi esposa Jeka, a Joha, a Juan Carlos, a Luis Arturo, a Carlos Alberto (beto) y al Dr Fernando Alfonso Ávila por siempre haber estado ahí, por sus aportes y enseñanzas, por el amor y la pasión que transmiten y por presenciar y haberse dejado tocar de esta experiencia.

Hoy sigue mi proceso, con la llama del fuego del deseo, haciendo como lo hago desde que comencé, un acto, un estar en otro lugar, un crear desde mí, ya lo físico y lo psíquico se unen para ser mi fortaleza, una fuerza que empuja hacia adelante.

Gracias infinitas a todos por escucharme y ya nos veremos en las olas de la vida.


martes, 12 de junio de 2018

130 - LA PRIMERA TÓPICA FREUDIANA - "El momento crucial, en las ubicaciones psíquicas"



LA PRIMERA TÓPICA FREUDIANA
“El momento crucial, en las ubicaciones psíquicas”
Por: Carlos Enrique Correa Lagos[1]

Viernes 25 de mayo del 2018

En la labor científica de Freud se puede ver el amor por la verdad particular, esa que implica el ser de cada uno. De allí que planteara una visión tópica del psiquismo humano para dar cuenta de lo que desde finales del siglo XIX venía descubriendo, que no era algo más que la vida inconsciente por la vía del sueño que fue el gran anfitrión del nuevo mundo.
     
     Para este recorrido, se diría que fundante, Freud esquematiza tres tiempos del aparato psíquico al que él llama sistema Ψ y dice que:

     Toda nuestra actividad psíquica parte de estímulos  (internos o externos) y termina en inervaciones [Acción del sistema nervioso sobre los órganos del cuerpo mediante la transmisión de impulsos nerviosos[2]] de este modo adscribimos al aparato un extremo sensible y un extremo motor. En el extremo sensible se encuentra un sistema que recibe las percepciones, y el motor, otro que abre las esclusas a la motilidad (Freud, 1900, Pág. 533)


     Es entendido como un pulpo que en el lado extremo de sus tentáculos tiene comunicación con el mundo y con los fenómenos físicos, este sería el extremo motor, y el otro tendría que ser la cabeza del pulpo, o mejor, la mente del pulpo, en la que guarda sus percepciones y las registra, Freud en un primer momento lo llama el extremo sensible; así es esquematizado:


     De un extremo está la P que es la percepción y se entiende que esa percepción sería un proceso intrapsíquico y la H como una huella, es decir una marca que se sitúa dentro del aparato “Las percepciones que llegan hasta nosotros dejan en nuestro aparato psíquico una huella a la que podemos dar el nombre de huella mnémica (Erinnerungsspur). La función que a esta huella mnémica se refiere es a la que denominamos memoria”. (Freud, 1900, Pág. 534)

     Cuando Freud Nombra aquí la memoria crea una confusión ya que está hablando de los procesos del aparato anímico y la memoria de la que se habla podría ser el acto voluntario y consciente de recordar, sin embargo, queda una sensación de que Freud va más allá, pues está descubriendo y mostrando el inconsciente y toda su dinámica.

     En esta esquematización se avanza, sin embargo antes de ello es importante mostrar lo que hace Juan David Nasio en un texto llamado El Placer de Leer a Freud noventa y nueve años después, donde esquematiza este primer tiempo en lo que él llama el arco reflejo de la siguiente forma:


     Se puede ver entonces que por un lado está el polo sensitivo donde se halla la excitación dentro del aparato psíquico, da el recorrido en el por el arco y llega al polo motor, lo que Freud llama innervaciones y se descarga con un movimiento del cuerpo, o bien sea, en un acto
.
     Lo anterior es muy importante ya que Nasio refiere que así es la manera como se estudia y se comprende a Freud, ya que él no dejó de volver a sus planteamientos iniciales, bien fuera para corregirlos o para hacerlos avanzar en sus descubrimientos clínico teóricos.
Sigue el recorrido Freud planteando un segundo momento donde introduce las huellas mnémicas que cada vez se van diluyendo en el entramado del aparato, se vuelven confusas y se separan (se reprimen) se diría ahora, entendiendo la represión como ese proceso donde lo que se hace no es que se entierra la representación, sino que se desprende de su afecto, o mejor de su recuerdo, se visualiza de la siguiente forma:




     Y dice que:

     Siguiendo el principio que seguía nuestra tentativa, distribuiremos, pues, estas dos funciones en sistemas distintos, suponiendo que los estímulos de percepción son acogidos por un sistema anterior del aparato que no conserva nada de ellos; […] esto es que carece de toda memoria, y que detrás de este sistema hay otro que transforma la momentánea excitación del primero en huellas duraderas. (Freud, 1900, Pág. 534)

     Aquí se nota todo un proceso de excitación del aparato motor, del cuerpo que no sabe nada de la memoria, ya que el cuerpo no tiene la memoria como para fijar un recuerdo, es así que después de esta excitación pasa por un atravesamiento hasta llegar a la percepción de la memoria, es así como Freud deja ver que de la memoria, se vuelve a nombrar, de la que habla aquí no es solamente la que compete a la consciencia, es una memoria que guarda la huella mnémica cada vez más separada de la tópica consciente, lo aclara así: “[…] nuestros recuerdos, sin excluir los más profundos y precisos, son inconscientes en sí” . (Freud, 1900, Pág. 535)

     El proceso sigue, ya que no solamente el sistema P que sí tiene una capacidad para retener, no suficiente, pasa en el acto siguiente a otro proceso y es la construcción de las Hm (huella mnémica) para allí si existir un proceso de recuerdo más durable y al que Freud le atribuye el nombre de “Asociación”.

     La asociación es entendida como el acto analítico en sí, que también se genera desde lo interno hacia lo externo, y que tiene una serie de tramas que esconden las Hm o las deja ver.

     La siguiente aclaración del proceso que lleva a cabo el aparato anímico la concreta diciendo lo que sigue: “Aquello que denominamos nuestro carácter reposa sobre las huellas mnémicas de nuestras impresiones, y precisamente aquellas impresiones que han actuado más intensamente sobre nosotros, o sea las de nuestra primera juventud, son las que no se hacen conscientes casi nunca”. (Freud, 1900, Pág. 535)

     Lo anterior da cuenta del origen del trauma, de lo fundante del psiquismo humano y de todo el proceso que se vive dentro de un análisis.

     Lo que los esquemas expuestos por Freud muestran es el camino de sus descubrimientos para llegar al inconsciente, plantea en la primera tópica el camino que va de lo consciente y lo motor, pasando por lo preconsciente con los recuerdos para llegar al inconsciente y los estímulos de percepción que crean huellas mnémicas que se establecen en la vida inconsciente.


     En este tercer momento se complica la teorización ya que Freud marca los lugares del inconsciente, seguido por lo preconsciente y las percepciones anímicas asociadas a las huellas mnémicas, es como si el camino que él traza tuviera un orden retrospectivo y las huellas mnémicas se ubicaran en el extremo interno incluso después del inconsciente.

     Al último de los sistemas situados en el extremo motor le damos el nombre de preconsciente para indicar que sus procesos de excitación pueden pasar directamente a la conciencia siempre que aparezcan cumplidas determinadas condiciones; por ejemplo, la de cierta intensidad y cierta distribución de aquella función a la que damos el nombre de atención, etc. (Freud, 1900, Pág. 536)

Aquí el orden nunca se cambió, el preconsciente en el sistema Ψ nunca cambió y allí se percibe una estabilidad de Freud en su descubrimiento, ese sistema hace la función de mediar entre las puertas del inconsciente y la ventana del yo, dice que “este sistema es también el que posee la llave de acceso a la motilidad voluntaria” (Freud, 1900, Pág. 536), con ello dice mucho, ya que se podría pensar que es el mediadGor entre el sueño y la vida despierta, pero yendo más allá se podría pensar que es el preconsciente el que permite el acto, sin embargo, no el único. “Al sistema que se halla detrás de él le damos el nombre de inconsciente porque no comunica con la conciencia sino a través del preconsciente, sistema que impone al proceso de excitación, a manera de peaje, determinadas trasnformaciones” (Freud, 1900, Pág. 536)

     Freud con lo antes dicho plantea una discusión y una pregunta para el comienzo del siglo pasado y es ¿el hombre es dueño de si mismo, de sus actos y de su pensamiento?, lanza la existencia de lo inconsciente y con su estilo serio y preciso contradice a toda la medicina de su tiempo, que de hecho lo expulsó de sus filas y fue juzgado de hereje.

     Con este planteamiento del sistema Ψ como un aparato reflector introdujo la dinámica siempre en movimiento del psiquismo humano y del sistema inconsciente, plagado de deseos, de prohibiciones y de pulsiones contrarias que luchan entre sí para llevar su fuerza a la satisfacción o a la insatisfacción.

     Para finalizar es importante mirar esta metáfora del aparato reflector que nombra Freud para describir el sistema Ψ y es que reflector significa en una de sus tantas acepciones, 2s. m. ÓPTICA Aparato que refleja las radiaciones de un foco luminoso o calorífico y la diri- ge en una determinada dirección”[3] aquí se daría cuenta de que en principio hacia donde se dirigen las radiaciones del foco luminoso o calorífico, primero es del mundo externo y sensorial hacia el anímico e inconsciente que las absorbe, y el camino de vuelta se complica por la intermediación del preconsciente en el canje anímico.

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REFERENCIAS

1. Freud, S. (1900) La Interpretación de los Sueños. (versión Luis López Ballesteros) Londres. Editorial: Biblioteca Nueva
2. Nasio, J (1999) El placer de leer a Freud. España. Editorial: Gedisa



[1] Psicólogo Clínico, Psicoanalista, magister en Culturas y Drogas, Docente de la Fundación Universitaria del Área Andina Pereira y de la Universidad San Buenaventura Medellín extensión Armenia. Correo: psiquik@gmail.com , ccorrea@areandina.edu.co
[2] Consultado el 23 de mayo del 2018 en:  www.enciclopediasalud.com/definiciones/inervacion
[3] Extraido el 1 de junio del 2018 de: https://es.thefreedictionary.com/reflector